lunes, junio 14, 2021

Destacado, Los Andes

Centro de la Mujer de la provincia de Los Andes fortalece acciones de prevención de violencia en el pololeo

Mientras en la jornada de ayer se conoció de un nuevo caso en la Región del Maule sobre una joven de 17 años que fue apuñalada por su ex pololo y en el Congreso continúa la tramitación de la denominada Ley Gabriela, que busca ampliar la figura legal del femicidio, para aquellos casos de muerte enmarcada en relaciones de pololeo o de relaciones esporádicas, en Los Andes, como en gran parte del país, los Centros de la Mujer han puesto énfasis en el trabajo preventivo de violencia, en el segmento adolescente y joven de la provincia.

Si bien la intención es erradicar las conductas violencias, no es menos cierto que la prevención de episodios de este tipo es clave en la actualidad y por ello, es que en la actualidad se ha ampliado el foco de atención, incorporando a la población cuyas edades van desde 14 a los 29 años, con la que se está desarrollando un arduo trabajo de preparación de monitores por medio de talleres que son certificados y que se desarrollan en establecimientos educacionales.

Así lo explica Valentina Jelvez, profesional en violencia de género, quien comenta que en lo inmediato, está contemplado un taller de estas características, en el Instituto Agrícola Pascual Baburizza.

 

María Belén Cortés, encargada del área de prevención Centro de la Mujer, explica que la idea por medio de estos talleres, es que los jóvenes (hombres y mujeres) cuenten con la información y sensibilidad suficientes para saber de qué manera actuar ante un caso de violencia en el pololeo. Explica que existe un trabajo articulado donde participan distintas instituciones que se involucran y que trabajan en este ámbito y desde esa perspectiva, lo que se busca es potenciar a estos monitores para que puedan contribuir en esta tarea.

Un equipo multidisciplinario que brinda apoyo sicosociojurídico, es el que acompaña a las mujeres desde el momento en que ingresan, muchas de ellas derivadas de otros estamentos –como el judicial o bien, el de salud- o por demanda espontánea.

La idea, según explica María Belén Cortés, es romper el ciclo de la violencia, un concepto tan amplio como complejo, pues no son pocos los casos de mujeres que llegan decididas a recibir el apoyo y a continuar el proceso judicial contra sus victimarios, desgraciadamente dejan el proceso a mitad de camino y lo que es peor, vuelven a enfrentar situaciones de violencia con la misma pareja agresora o bien, con otras del mismo perfil.

Un intenso trabajo es el que está desarrollando el Centro de la Mujer, que depende de Sernameg y en Los Andes está bajo la responsabilidad de la Gobernación, con ubicación en este mismo recinto.

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