martes, diciembre 06, 2022

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Denuncian a la Contraloría una serie de vicios en proceso de licitación del Embalse Catému

Una presentación ante la Contraloría General de la República efectuó el Movimiento de Defensa del Río Aconcagua, que reúne a agrupaciones y vecinos de Catému, Panquehue, Llay Llay, Romeral y Bellavista, debido a que- aseguran- existe una serie de vicios e irregularidades en el proceso de licitación del proyecto de Embalse Cerrillos de Catému.

Lo anterior, ante el incumplimiento de la normativa legal vigente, que establece que frente a un proyecto de envergadura –como este embalse que representa una inversión que supera los 600 millones de dólares-, es necesario efectuar un proceso que implica de manera separada las etapas de estudio de ingeniería, evaluación de impacto ambiental, construcción y puesta en operación.

Según explicó Harry Bailey, vocero del Movimiento de Defensa del Río Aconcagua, en este caso la medida –calificada de inédita por el propio ex Seremi de Obras Públicas Miguel Saavedra- en cuanto a desarrollar un proyecto “tipo paquete” que lleve amarradas todas las etapas, además de generar enorme disconformidad, por cuanto no ha significado en su génesis la socialización y participación de la ciudadanía, no se condice con las exigencias legales vigentes.

“El reparo fundamental dice relación con los regantes de la segunda sección del Rio Aconcagua, las juntas de vecinos que se sienten afectadas y pasadas a llevar en cómo se ha llevado este proceso de planificación y licitación del proyecto. Las comunidades han tenido dos o tres reuniones como máximo, donde solo se ha expuesto lo que se va a hacer y no se ha conocido lo que ellos sienten respecto del Embalse Catému, algo que se exige tempranamente, previo a la licitación”, explicó.

Añadió que “acá llama la atención la forma en cómo se quiere licitar este proyecto. Esto es algo inédito, se ha querido amarrar un proyecto, con el estudio de ingeniería de detalle, el estudio de impacto ambiental, la construcción de la obra y la operación del embalse por 20 años, en un solo paquete, lo que a nuestro juicio es impresentable: tirar un proyecto de 20 años, sin la debida participación ciudadana, con un amarre, es increíble. Si no hay estudio de impacto ambiental, no se puede licitar, porque no se entiende como pueden hacer ambas cosas, si no hay estudio de impacto ambiental, no puedes hacer la ingeniería de detalle”.

Bailey dijo que llama la atención la premura por desarrollar este proyecto, más aún considerando que no se ha generado un proceso serio de participación. De ahí la disconformidad, pues los encuentros desarrollados han sido meramente informativos y no necesariamente de discusión.

“Acá hay varias cosas, pues el extraer las aguas del Río Aconcagua, desde un canal abductor de 20 mil litros por segundo, es una cantidad importante y la autoridad se ha encargado de decir que son aguas eventuales, es decir, aguas de lluvia. Entonces la autoridad ha señalado que sacarán agua de los pozos y cuando se ha echado andar los pozos, las napas han bajado considerablemente, afectando a la comunidad, pero también a los canalistas, pues sus aguas nacen del afloramiento del Río Aconcagua, que es una especie de esponja, que corre por debajo de la esponja y al llenarse, aflora, esas son las aguas que toman los canales y al cortarse las aguas eventuales, esas esponjas no podrían aflorar y se cortaría el agua, los canalistas no tendrían agua para poder regar”, explicó el vocero.

Así, el foco esencial de discusión y que derivó en la presentación a la Contraloría, dice relación con la forma en que se obtuvo la rentabilidad social del proyecto, pues no hubo un proceso de participación con la comunidad. “Si no hay costos asociados a la construcción, la estimación deja mucho que desear. De ahí se deriva la inexistencia de participación ciudadana, ni en ese instante, ni ahora”, manifestó.

De todos modos, el representante del movimiento ciudadano aseveró que no están en contra de la construcción de un embalse, sino más bien, del modo en que se ha llevado a cabo este proceso. Por tanto, la exigencia que se hace, es que se declare en definitiva desierto el proceso de licitación que se anunció durante la última etapa del mandato de Michelle Bachelet.

“No hemos dicho nunca no embalsar el agua. Aconcagua necesita embalsar, necesita agua que beneficie a todos, pero nosotros pedimos que se cumpla la ley, lo que parte por participación temprana en un proyecto, donde el cuestionamiento de las comunidades sea parte de las bases de licitación. Si no está en las bases los requerimientos de la comunidad, en el futuro ya habrá problemas. Por eso lo que se pide es que se declare desierta la licitación. Que el Gobierno le quite el acelerador a este proyecto, se siente a conversar con las comunidades, efectúe los estudios de ingeniería de detalle, el estudio de impacto ambiental y en definitiva se hagan los procesos como deben hacerse, más aún considerando que estamos hablando de 680 millones de metros cúbicos de agua embalsada a metros de las casas de la viviendas y en un proyecto que representa una inversión de 600 millones de dólares”, sentenció Bailey.

Según recalcó, las estimaciones del MOP establecen que el embalse podría llenarse un 18 por ciento del tiempo, es decir, en 100 años, 35 años el embalse estaría con agua de la mitad para abajo y el resto del tiempo el embalse quedaría vacío.

“Hay autoridades y funcionarios públicos que han hecho mal su pega. Pretendemos que se llegue al sentido común y se declare desierto esta licitación para que se lleve de buena forma este proceso”, finalizó Harry Bailey.

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