martes, febrero 20, 2024

Region

Emprendedores de La Ligua enseñan sobre autosustentabilidad a agricultores de chile y Latinoamérica

Se trata de Macarena Valdés y Marco Aceituno, que hace más de 5 años comenzaron con el proyecto Granja la Pacha Mama en una zona de extrema sequía aplicando innovadoras prácticas de Economía Circular

Cultivan forraje verde hidropónico (FVH) para alimentación animal y recuperación de suelos; realizan reciclaje de agua en su huerto de auto consumo; cuentan con sistema de cosecha de aguas de los techos (garúa) que les permite recuperar hasta 250 litros por noche; e incluso producen su propio biogás que obtienen del guano de sus animales, entre otras prácticas de auto sustentabilidad.

Hace poco más de un año se adjudicaron un proyecto del Fondo de Innovación Agraria (FIA) con apoyo del INIA La Cruz que les permite contar con un centro de capacitación agroecológico donde reciben a agricultores de todo el país que buscan aprender sobre producción sustentable y economía circular. También lo hacen por video llamadas o reuniones virtuales por zoom con agricultores de otros países de Latinoamérica.

Hablamos de los emprendedores Macarena Valdés (usuaria INDAP) y su marido Marco Aceituno, quienes hace cinco años dejaron su antigua vida en la comuna de Colina, para establecerse en el sector alto del balneario de Los Molles en la comuna La Ligua, territorio de la provincia de Petorca azotado desde hace más de una década por una extrema sequía.

ECONOMÍA CIRCULAR

En este lugar, y sin conocimiento alguno de agricultura, el 2017 se lanzaron en una aventura familiar junto a sus 3 hijos (actualmente de 12, 8 y 6 años) que los obligó a adaptarse a una nueva realidad. La necesidad, las ganas de salir adelante, sumado a su entusiasmo e ingenio les permitieron levantar el emprendimiento Granja La Pacha Mama Instagram: granja.lapachamama.oficial que se ha convertido en un ejemplo nacional de economía circular y agroecología que demuestra que es posible optimizar el uso del agua en condiciones de escasez hídrica y dar una segunda oportunidad a los residuos reciclables impactando lo menos posible al medioambiente.

“Jamás imaginamos el impacto que iba a tener nuestro trabajo. Todo lo hicimos por la necesidad de salir adelante con nuestra familia, con mucho esfuerzo y poniendo todo el corazón en cada proyecto que se nos ocurría”, confiesa Macarena.

CENTRO DE CAPACITACIÓN

Desde el 2022 funciona en el predio de estos emprendedores el centro de Extensión en Agroecología y Economía Circular La Pacha Mama, proyecto que se adjudicaron a través del Fondo de Innovación Agraria (FIA) y ejecutado por INIA La Cruz. En este espacio equipado con todo lo necesario, Macarena y Marco están traspasando su experiencia a otros productores, fundamentalmente del programa Prodesal (que se ejecuta entre INDAP y las municipalidades) de todo el país como un modelo integrado y replicable, capaz de mejorar la calidad de vida y mitigar los efectos de la escasez hídrica que afecta a los pequeños productores.

“Hemos trabajado con muchos municipios. A este centro de capacitación vienen agricultores de todas partes de Chile, la mayoría usuarios INDAP del programa Prodesal. Generalmente, hacemos una programación de 3 capacitaciones semanales, así tenemos tiempo para salir a giras que hacemos a regiones”, explica Marco Aceituno.

Macarena agrega que lo que se busca con estas charlas, visitas guiadas y talleres, es que la gente pueda entender de qué se trata la escasez hídrica, generar mayor conciencia sobre agricultura sustentable y cambio climático y dar a conocer las adaptaciones técnicas del sistema productivo que se desarrollan en Granja La Pacha Mama.

“Hemos hecho talleres en sectores rurales de la región de Coquimbo, Araucanía, y hace pocos días estuvimos con las comunidades Colla en Copiapó, región de Atacama. En general, les explicamos paso a paso como se hace el FVH, el que puede utilizarse también como forraje de guarda y sirve como cubierta vegetal para los árboles (mulch). Eso permite alargar los plazos de riego de las plantas. Estamos en un trabajo de recuperación de suelos, donde incorporamos la tierra cartón que utilizamos (el cartón al descomponerse mejora la calidad del suelo) más el guano y la cubierta vegetal. Enseñamos todas las técnicas que nosotros hemos aprendido”, precisa esta emprendedora.

APOYO DE INDAP

 Durante este 2023 tienen proyectado un viaje de intercambio a Costa Rica, con apoyo de entidades gubernamentales y de la academia, para mostrar cómo se puede subsistir en zonas de sequía con clima extremo: “también hemos sido contactados de Argentina (a través de la Fundación SIMAS), Perú y Colombia (Bogotá) para ver la posibilidad de realizar talleres a comunidades rurales de esos territorios. Todos los días nos sorprendemos con llamados de Chile y otros países que nos piden apoyo”, asegura Marco.

Pese a su intensa agenda, no se desvían de su objetivo y a través de distintas instituciones continúan trabajando por mejorar su modelo sostenible de producción. Para ello cuentan con el apoyo, desde un inicio, de INDAP Valparaíso a través del área La Ligua, y en los últimos años, también se sumaron instituciones como FIA, el Instituto de Investigación Agropecuaria, INIA La Cruz; el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura IICA y la Municipalidad de la Ligua, entre otros.

“Estos emprendedores han demostrado que con trabajo y dedicación es posible adaptarse a situaciones de sequía y al cambio climático como el que enfrentamos en la región. También han contado con el apoyo de INDAP y de otras instituciones que les han permitido aprender a optimizar al máximo el escaso recurso hídrico. Como INDAP estamos trabajando para implementar prácticas agroecológicas y mayor eficiencia en los procesos productivos de los usuarios, lo que está dentro de nuestros énfasis estratégicos”, precisó la directora regional de INDAP, Daniela Soto.