viernes, diciembre 02, 2022

Destacado, San Felipe

Estudios arrojan que falla geológica del Cariño Botado podría provocar terremoto con epicentro en la provincia de Los Andes

Si la Falla de San Ramón o la Falla de Ramón ha sido la culpable de grandes terremotos que han marcado la historia de la zona central de nuestro país, como los ocurridos en 1647 y antes, en 1545, ponga mucha atención, porque estudios que fueron dados a conocer este fin de semana, establecieron que ese defecto geológico, está exacerbado por otra falla, recientemente conocida: se trata de la Falla del Cariño Botado.

Se trata de un defecto que se alinea de norte a sur con la de San Ramón y que se produce a propósito del hecho que esta zona, la de la provincia de Los Andes, se encuentra antropogenizada y  cubierta por campos de cultivo y por vegetación.

La de San Ramón, tiene un desplazamiento anual de 0.2 milímetros por año, por lo que la recurrencia de sismos, varía en tres siglos. Ello, si consideramos que el último terremoto asociado a ella (y por ende a la que podríamos decir que es “nuestra”, del Cariño Botado), fue el del Cristo de Mayo o Corona de Espinas en 1647, hace prever que nos encontramos en un período natural, de edad geológica, para la ocurrencia de un nuevo evento de proporciones.

Según explica el coordinador provincial de Emergencias de la Gobernación de Los Andes, Carlos Álamos, los sismos que han impactado la historia de la región de Valparaíso, han tenido su epicentro bajo el mar, como los acontecidos en 1906, 1971, 1985 y 2010. Eso ha significado que su impacto en nuestra zona haya sido menor.

La falla del Cariño Botado y la posibilidad de que se produzca un nuevo remezón, como el de 1647, por ejemplo, a raíz de la edad geológica, supone un nuevo escenario: el epicentro podría ser en la zona interior de la región, debajo de las comunas de Los Andes, San Esteban, Calle Larga.

Álamos explica que ello obliga a focalizar un trabajo preventivo, un trabajo de enseñanza acerca de cómo hacer frente a las amenazas de riesgo sísmico.

Frente a este nuevo escenario, el coordinador provincial de Emergencias afirma que existe un trabajo que ya se ha iniciado -incluso antes de conocer estos nuevos antecedentes- que ha encabezado el gobernador Sergio Salazar, de manera conjunta con las Universidades y Naciones Unidas para el desarrollo, a objeto de generar estrategias de prevención y educación.

Lo anterior, entendiendo eso si que somos un país sísmico, estamos ya acostumbrados a enfrentar terremotos, aunque claro, en este caso la situación podría ser eventualmente más compleja, si consideramos un terremoto con epicentro en nuestra zona.

A la del “Cariño botado”, se suma otra falla que descubrieron científicos chilenos. Se trata de una ubicada en la cordillera de la Región del Maule y que tendría una superficie total de 10 kilómetros. Fue hallada por el centro de investigaciones de fases sísmicas Cyclo.

Geofísicos han estudiado el fenómeno, afirmando que de registrarse un sismo en la ruptura santiaguina, este sería de una magnitud de 7,5, generando devastación en amplias zonas urbanas de la precordillera.

Deja un comentario