miércoles, diciembre 07, 2022

Comunas, Santa María

Jardín infantil Higuera Danzarina de Santa María promueve el desarrollo de la literacidad incorporando la cultura local

El proyecto educativo del jardín perteneciente a la red Integra favorece la integración de recursos literarios desde lo cotidiano y a través de experiencias diversas que rescatan las tradiciones del sector rural de La Higuera.

Favorecer el desarrollo del hábito lector a través de la integración de recursos literarios de una manera libre, natural y desde el protagonismo infantil, promoviendo con ello el acceso al conocimiento que permite a niños y niñas desarrollar el pensamiento desde la más temprana edad, es el objetivo de la propuesta educativa del jardín infantil Higuera Danzarina perteneciente a la red Integra.

El centro educativo, ubicado en el sector rural de La Higuera en la comuna de Santa María, atiende a cerca de 25 niños y niñas de la zona los que han tenido la oportunidad de desarrollar la literacidad desde la planificación de experiencias cotidianas con intencionalidad pedagógica y donde se integran, además, aspectos relevantes de la cultura local; como las tradiciones familiares y la multiculturalidad de los pueblos originarios presentes en la zona.

 La directora del centro educativo, Carolina Lazo, explicó que, desde la metodología, se han ido implementando diversos espacios educativos, tanto en patio, como en aula, que recogen los intereses de los niños y niñas en este ámbito favoreciendo, a través del rol mediador del adulto,  la libre elección del recurso literario que se quiere vivenciar.  “La idea es poder trabajar de manera cotidiana lo que es la literatura en el jardín infantil desde el disfrute de los niños, desde el goce, desde las expresiones, desde la creatividad, desde la emoción y desde el sentido del humor”, explicó Carolina.

La profesional detalló que, a través de esta experiencia, “no sólo logramos que los niños se encanten y disfruten de la literatura, sino que también los niños van potenciando su lenguaje, el lenguaje oral, el verbal, a través de la expresión corporal, y muchas veces, cuando ellos van viendo los cuentos o van ojeando y van a este sector de la leyenda, de la ruca, logran irse iniciando en lo que es el lenguaje escrito, que también es algo importante y relevante; también logran imaginar, logran crear, logran soñar; el otro día le preguntaba a una niña por qué le gustan los cuentos y ella respondió ‘tía a es que a través de los cuentos puedo soñar’».

Así lo reconoce Verónica Contreras, mamá y apoderada de Victoria, alumna del jardín, quien señala que “la experiencia, en lo personal, ha sido muy positiva, ella (Victoria) llega a replicar a la casa, nosotros ya tenemos un hábito del tema del cuento en la noche, ella no se duerme si no se le lee un cuento, siempre que salimos o vamos a alguna biblioteca ella siempre está fijándose en los cuentos, en los libros, si bien no sabe leer, reconoce algunos personajes entonces yo creo que es muy significativo, especialmente para los futuros procesos a los que se van a enfrentar los niños”.

Efectivamente, los primeros años de vida constituyen la etapa más relevante para la adquisición de las competencias necesarias en el desarrollo de la lectura y la escritura. En este contexto, Carolina Lazo, reconoce en los niños y niñas el impacto de las experiencias educativas que han ido desarrollando como jardín, pues “los niños cierran sus ojos y se van a distintos lugares imaginarios, ellos logran también maravillarse con la fantasía, despliegan su personalidad, expresan emociones y sentimientos; los cuentos tienen distintas tramas, desde la emoción, el niño logra reconocerlas y logramos, también, rescatar parte de la cultura a través de los grupos humanos, donde vamos intencionado el rescate de las tradiciones, de las invocaciones al tiempo, de los dichos, de los trabalenguas, de las adivinanzas, entre muchas otras cosas”, puntualiza la profesional.

Deja un comentario