domingo, septiembre 19, 2021

Opinión

OPINIÓN: Reflexionando sobre los buenos tratos en la conmemoración del día del niño y la niña

En el mes de agosto, como ya es una tradición en nuestro país, se celebra el día del niño y la niña, conmemoración que se origina en razón a que el día 14 de agosto del año 1990, el estado de Chile ratificó la Convención sobre los Derechos de Niño, instrumento que nos permitió comenzar a integrar una nueva perspectiva para relacionarnos con la niñez y la adolescencia, puesto que se reconoce que las personas menores de 18 años, son seres humanos y sujetos activos de derechos. Junto con ello, se hace presente que niños, niñas y adolescentes necesitan de atención y protección especial, entendiendo que se encuentran atravesando por un proceso de desarrollo físico y mental, que los sitúa en una condición de mayor vulnerabilidad ante distintas problemáticas y factores negativos que puedan suceder durante su trayectoria vital, y que pueden tener sus origen en factores individuales, familiares, comunitarios como sociales.

En este marco, como Oficina de Protección de Derechos de niños, niñas y adolescentes, creemos importante enfatizar nuestra convicción acerca que el lugar más adecuado para que niños y niñas puedan crecer y desarrollarse de manera plena corresponde a la familia, concepto entendido en todas sus formas y manifestaciones, sin que el énfasis esté en el modelo tradicional de la familia, sino que la relevancia está puesta en el tipo de relaciones que existen y se generan entre los integrantes que la componen. Es así que surge el concepto de parentalidad, que alude a la forma en que criamos, cuidamos y respondemos a las necesidades de nuestros hijos e hijas, tenemos claro que esta tarea implica un gran desafío puesto que en este en este ejercicio confluye nuestra propia historia como hijos e hijas, nuestras expectativas y sueños, la necesidades y las urgencias que debemos resolver a diario, los conocimientos que poseemos, entre muchos otros factores, que también se entrelazan con el contexto social en el que cada familia se encuentra inmersa.

El mensaje central que les queremos dejar hoy, sin obviar toda la complejidad que implica el ser padres y madres, radica en que siempre debemos tener presente lo planteado por Barudy y Dantagnan, en cuanto a que “el desafío fundamental de la parentalidad es contribuir al bienestar infantil a través de la producción de buenos tratos para los hijos e hijas”, bajo el entendido que hay variado y extenso conocimiento que evidencia que el crecimiento de niños, niñas y adolescentes en ambientes familiares donde son respetados, escuchados, amados, protegidos y valorados, donde también son cubiertas sus diversas necesidades, contando con rutinas y organización, así como con estimulación y desafíos, implica la posibilidad que ellos y ellas puedan desarrollarse plenamente en todas sus potencialidades, hacerlo de manera  feliz, y construir una salud mental sana que tendrá un impacto positivo a lo largo de su vida.

En este mes del niño y de la niña, la invitación es a reflexionar respecto a las formas en que nos relacionamos y cuidamos a nuestros hijos e hijas, entendiendo que siempre nuestras prácticas son mejorables y perfectibles, siendo una posibilidad factible solicitar apoyo si crees que lo necesitas, y teniendo presente que finalmente el asegurar el bienestar infantil “es una responsabilidad de toda la comunidad” (Barudy y Dantagnan). De esta manera, OPD Los Andes se compromete a brindar apoyo a las familias en esta labor junto con promover el buen trato en la familia y proteger permanentemente los derechos de niños, niñas y adolescentes.