jueves, mayo 19, 2022

Aconcagua, Los Andes

UPLA dirige investigación para proteger ecosistema del Parque Andino Juncal en peligro

Investigadores de tres planteles universitarios monitorean área protegida privada en Los Andes, de alto valor ecológico, declarada en 2010 Humedal de Importancia Internacional.

Con el fin de aportar información valiosa para el plan de manejo del Parque Andino Juncal, área protegida de importancia internacional ubicada en Los Andes, y gestionar su preservación frente a futuros impactos humanos y del cambio climático, la investigadora de la Facultad de Ciencias Naturales y Exactas de la Universidad de Playa Ancha (UPLA), doctora en Ciencias Químicas, Cecilia Rivera, ejecuta el proyecto “Levantamiento de la línea base de las aguas del sitio Ramsar Parque Andino Juncal”.

La iniciativa financiada por la Dirección General de Investigación de la UPLA se encuentra en su segundo y último año de ejecución, y en ella participan los coinvestigadores Eduardo Quiroga y Lorena Gerli de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso y de la Universidad Católica de la Santísima Concepción, respectivamente. Colaboran la técnico Mirian Lanfranco y la estudiante tesista de Pedagogía en Química y Ciencias de la UPLA, Paula Farfal.

Horas de caminata y monitoreos estacionales de humedales, esteros, vegas y glaciares registra el equipo de estudio en el Parque Andino Juncal, área protegida privada de 13 mil 796 hectáreas, que cuenta con aproximadamente 25 glaciares, 6 humedales de importancia, numerosas fuentes de agua prístina, además de flora y fauna únicas. Por estas razones, en 2010, se le otorgó la categoría Ramsar, bajo el protocolo internacional para la protección de humedales.

Este sitio, explicó la Dra. Cecilia Rivera, destaca por ser representativo de la región de matorrales mediterráneos, único en América del Sur, y es considerado ecosistema en peligro de extinción por el Banco Mundial y el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), sus siglas en inglés.

“Con el equipo de trabajo estamos evaluando las aguas en 16 estaciones al interior del Parque Andino Juncal, midiendo 26 parámetros fisicoquímicos tales como oxígeno disuelto, ph, temperatura, conductividad eléctrica, nutrientes, metales y demanda química de oxígeno –que aporta información sobre contaminación por materia orgánica-. Entre los resultados que hemos evidenciado resaltan los valores altos de fosfato, lo que da cuenta del proceso natural de meteorización en el ciclo del fósforo. El fósforo es un nutriente muy importante en la fertilización de los suelos y su ciclo es un proceso natural, que surge en las aguas nacientes como es este lugar, que es un sitio Ramsar”, afirmó la investigadora responsable del proyecto.

ALTO VALOR ECOLÓGICO

Los glaciares y humedales de la zona en estudio son importantes reservas hídricas permanentes, que aportan a las cuencas y mantienen los caudales en épocas de sequías y veranos secos, condiciones imperantes del lugar.

El ecosistema y los humedales del Parque Andino Juncal, sostuvo la doctora Rivera, tienen un alto valor ecológico por cuanto presentan una valiosa biodiversidad de flora y fauna nativa, concentrada en un contexto de extrema aridez que caracteriza a la zona altoandina. Son sitios escogidos por especies de fauna, principalmente, aves migratorias y vertebrados mayores, para su reproducción, refugio y alimentación.

“Los sitios Ramsar y los humedales son ecosistemas vulnerables y frágiles, que corren alto peligro ante el crecimiento urbano y las presiones que ejercen industrias como la minería. En Chile, el fenómeno de la degradación de los humedales se ha acelerado en los últimos 50 años, y una forma de enfrentar esta situación es conociendo a fondo los humedales chilenos, tanto en su estructura como en su función, y conociendo el contexto socioecológico en el que se encuentran. Nuestra misión como universidad es aportar información científica para profundizar el conocimiento de estas zonas”, precisó.

En tanto, la coordinadora del Parque Andino Juncal, Catherine Kenrick, destacó la contribución del trabajo investigativo que se ejecuta en el lugar. “El conocimiento científico es un tremendo aporte a la conservación, a los argumentos que uno despliega para la protección del parque y para la comunicación de la información que se genera entre otras instituciones científicas y los visitantes al parque. También es clave como referencia para todo lo que ocurra aguas abajo. Lo que está haciendo la doctora Cecilia Rivera es un análisis de todas las aguas, de las vertientes más importantes, del río, así como de lo que proviene del glaciar, que nos permite como región conocer cuál es la composición del agua en el nacimiento de una vertiente importantísima (río Juncal) del río Aconcagua”, expresó la coordinadora del parque, agregando que este análisis posibilitará conocer también qué tipo de agua están consumiendo trabajadores y visitantes del parque.

La información que resulte de la investigación apoyará el diseño de acciones productivas, sociales y arreglos de gobernanza, que posibiliten el uso racional de estos ecosistemas.